martes, noviembre 16, 2004

"La Vida es Bella", Roberto Benigni


La película es un cuento infantil y, como todos los cuentos infantiles, tiene sus príncipes y sus princesas. Pero también tiene sus monstruos, porque en todo buen cuento que se precie la crueldad acecha y puede cebarse en cualquier momento con los protagonistas.

La historia se divide en dos partes. La primera es luminosa, con un humor ingenioso y una rapidez de película musical. En ella Guido, un camarero judío que vive en la Toscana, se enamora de una profesora y hace lo posible y lo imposible por ser correspondido. La segunda parte, para no desvelar nada de la trama, se desarrolla en un lugar tenebroso, en la guarida del monstruo, donde reinan los malos. Es un lugar sin ilusión, donde chocarán la realidad con el mundo hasta entonces radiante de Guido, que luchará con sus mejores armas, la imaginación y Schopenhauer, para preservar la inocencia de su hijo.

(Juan Velarde)


Estupenda película que regala una gran lección de optimismo para afrontar las adversidades de la vida. Magistral actuación de Benigni. Una historia llena de realismo a la vez que de magia, salpicada de amor por todas partes. Amor de pareja y amor de padres a hijos. Una historia que nos hará reir con la misma facilidad que llorar. Pero no dejan de ser lágrimas adornadas de una sonrisa llena de esperanza.